El caos y la confusión a menudo enredan incluso los planes mejor diseñados. De modo que al ocurrir un desastre, muévase rápidamente, pero no olvide pensar con claridad. Una vez que haya escapado del peligro inmediato y se tome un momento para evaluar su situación, decida si puede regresar a su hogar o no. Escuche las noticias y converse con el personal de emergencia. Si debe encontrar un refugio temporal, considere su casa de culto u otra organización basada en la fe que esté asistiendo activamente a las víctimas del desastre. En caso que usted deba ir a una de estas instalaciones, los trabajadores del lugar probablemente querrán saber lo siguiente:
- El número de personas en su grupo que necesitan refugio
- Si alguien de su grupo necesita medicinas o ciertos alimentos especiales
- Qué lesiones, de haberlas, sufrió usted
- Si usted tiene algún tipo de transporte
- Una evaluación de sus necesidades inmediatas de vestuario
- La situación física de su hogar permanente
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